domingo, 29 de mayo de 2011

VIDA CAPÍTULO I

VIDA

¿Presentación?, no necesito presentación, mi vida es demasiado inverosímil como para necesitar ninguna.

-¿hola? ¿hola?,- acabo de nacer y ya nadie me hace caso. 

-Morirá- sentencia un tipo al que acabo de conocer y que lleva puesta una bata verde estrafalaria y un gorrito de ducha que lo hace parecer hasta simpático.

-¿morirá? ¿ha dicho morirá?, !eh¡, no me sentencies todavía, sigo aquí, ¿sabes?.
Me retuerzo entre sus manos haciendole saber que lucho por hacer de su sentencia la mentira más absoluta.

-Morirá- vuelve a repetir, sin darle importancia al hecho innegable de que existo, -no puede sobrevivir tal y como ha nacido- esto hace que me vuelva a retorcer, no para pedirle explicaciones del por qué de sus palabras, sino para intentar comprobar si la malformación de la que habla es visible.

No veo nada, acabo de llegar a este mundo con la absoluta certeza de que moriré, pero no veo el por qué de tan nefasta afirmación. Me miro las manos, mis manitas con las que intento aferrarme a la vida desesperadamente, ¿son normales?, nunca he visto otras manos, ni siquiera las manos de las que depende ahora mismo mi vida son visibles para mí.

La incertidumbre se va apoderando de mi ser, mi cuerpecito se estremece al notar un escalofrío. Silencio, quietud, mi mente hace un alto para repasar los acontecimientos de mi corta existencia, ¿será verdad?, me dejo llevar, una tras otra se van posando sobre mi cuerpo las manos de los hombres de la bata blanca, tientan aquí y allí. Me dejo hacer.

Continuará...